Comprender el riesgo

Comprender el riesgo

Pocos términos en finanzas personales son tan importantes, o se usan con tanta frecuencia, como "riesgo". No obstante, pocos términos se definen con tan poca precisión. En general, cuando los asesores financieros o los medios hablan sobre riesgo de inversión se enfocan en la volatilidad de precio histórica del bien o inversión del que se está hablando.

Los asesores identifican como agresiva o riesgosa a una inversión que en el pasado ha tenido la tendencia a variaciones impredecibiles en su precio. La supuesta incertidumbre e imprevisibilidad del rendimiento futuro de esta inversión se percibe como un riesgo. Los bienes caracterizados por precios que históricamente se han movido dentro de un límite más reducido de subas y bajas se consideran más prudentes. Lamentablemente, pocas veces se explica esto, así que a menudo no queda claro que se está usando la volatilidad como referencia para medir el riesgo.

Antes de analizar el riesgo en términos más formales, vale la pena hacer algunas observaciones. En un nivel práctico, podemos decir que riesgo es la posibilidad de que su inversión no le genere la rentabilidad esperada o incluso provoque la pérdida total de la inversión. Probablemente también le preocupe la posibilidad de no alcanzar sus metas de inversión. Después de todo está invirtiendo ahora para hacer algo más adelante (por ejemplo, pagar la universidad o jubilarse cómodamente). Toda inversión tiene cierto nivel de riesgo, incluso la posibilidad de perder el capital invertido, y no puede haber ninguna garantía de que cualquier estrategia de inversión será exitosa. Por eso es que tiene sentido comprender los tipos de riesgo y el grado de riesgo que está dispuesto a correr, y aprender cómo manejarlo.

Lo que probablemente ya sepa sobre riesgo

Aun cuando quizá nunca haya pensado en el tema, probablemente ya esté familiarizado con varios tipos de riesgo por experiencias de la vida. Por ejemplo, lo lógico es que un escándalo o demanda relacionada con una compañía en particular provoque una caída en el precio de las acciones de esa compañía, al menos temporalmente. Si una empresa automotriz tiene mucho éxito con un nuevo modelo, esto podría ser malo para los demás fabricantes. Por el contrario, una recesión económica general y baja en el mercado de valores podría ser perjudicial para la mayoría de las empresas y los precios de sus acciones, no solo en una industria.

Sin embargo, hay muchos tipos diferentes de riesgo que debemos conocer. La volatilidad es un buen punto de partida para analizar los elementos del riesgo con mayor profundidad.

¿Por qué la volatilidad es riesgosa?

Supongamos que invirtió $10,000 en cada uno de dos fondos mutuos hace 20 años, y que ambos fondos generaron una rentabilidad anual promedio del 10 por ciento. Imaginemos un poco más que uno de estos fondos hipotéticos, Steady Freddy, produjo una rentabilidad de exactamente 10 por ciento cada año. El rendimiento anual del segundo fondo, Jekyll & Hyde, alternó entre un 5 por ciento un año, 15 por ciento el siguiente, de nuevo 5 por ciento en el tercer año y así sucesivamente. ¿Cuál sería el valor de estas dos inversiones después de los 20 años?

Parece obvio que si las rentabilidades anuales promedio de dos inversiones son idénticas, sus valores finales también lo serán. Pero este es un caso en que la intuición está equivocada. Si diagrama los rendimientos de la inversión de 20 años de este ejemplo en un gráfico, verá que el valor final de Steady Freddy supera los $2,000 más que el de los rendimientos variables de Jekyll & Hyde. El déficit es mucho peor si amplía las variaciones anuales (por ejemplo, más o menos 15 por ciento en vez de más o menos 5 por ciento). Este ejemplo ilustra uno de los efectos de la volatilidad de precio de la inversión: las fluctuaciones de corto plazo en el rendimiento afectan el crecimiento en el largo plazo. (Nota: este es un ejemplo hipotético y no refleja el rendimiento de ninguna inversión específica. Este ejemplo asume la reinversión de todas las ganancias y no tiene en cuenta impuestos ni costos de transacciones).

Si bien el desempeño anterior no es garantía de resultados futuros, históricamente el efecto negativo de las fluctuaciones de precio a corto plazo se ha reducido manteniendo las inversiones durante largos períodos. Pero contar con un período de retención más prolongado significa que hay que planificar un poco más. No debe invertir fondos que necesitará pronto en una inversión volátil. De otro modo podría verse forzado a vender la inversión para recaudar dinero en un momento en que la inversión esté con pérdida.

Otros tipos de riesgo

Estos son algunos de los tantos tipos diferentes de riesgo:

  • Riesgo del mercado: se refiere a la posibilidad de que una inversión pierda valor por una caída general en los mercados financieros a causa de uno o más factores económicos, políticos o de otro tipo.
  • Riesgo de inflación: a veces conocido como riesgo de poder adquisitivo, se refiere a la posibilidad de que los precios aumenten en la economía como un todo y así su capacidad de comprar bienes o servicios disminuiría. Por ejemplo, su inversión podría generar un rendimiento del 6 por ciento, pero si la inflación aumenta hasta dos dígitos, el dinero invertido que recuperaría serviría para comprar menos que la misma cantidad en la actualidad. El riesgo de inflación a menudo es pasado por alto por los inversionistas con ingresos fijos que evitan completamente la volatilidad del mercado de valores.
  • Riesgo de tasa de interés: está relacionado con los aumentos o disminuciones en las tasas de interés prevalentes y la fluctuación de precio resultante de una inversión, particularmente bonos. Existe una relación inversa entre los precios de los bonos y las tasas de interés. A medida que las tasas de interés suben, el precio de los bonos bajan; a medida que las tasas caen, los precios de los bonos tienden a subir. Si necesita vender su bono antes de su vencimiento y le devuelven el capital invertido, corre el riesgo de perder el capital invertido si las tasas de interés son más altas que cuando compró el bono.
  • Riesgo de tasa de reinversión: se refiere a la posibilidad de que los fondos tengan que reinvertirse a una tasa de rendimiento menor que la ofrecida por la inversión original. Por ejemplo, un bono del 3.75 por ciento a cinco años puede vencer en un momento que un bono nuevo equivalente pague tan solo un 3 por ciento. Estas diferencias pueden a su vez afectar el rendimiento de un fondo de bonos.
  • Riesgo de incumplimiento (riesgo de crédito): se refiere al riesgo de que el emisor de un bono no pueda pagar el interés o saldar el capital invertido a los bonistas.
  • Riesgo de liquidez: se refiere a la facilidad con que sus inversiones se pueden convertir a efectivo. En ocasiones (y más precisamente), la definición anterior se modifica para referirse a la facilidad con la que sus inversiones pueden convertirse a efectivo sin una pérdida importante del capital invertido.
  • Riesgo político: se refiere a la posibilidad de que nuevas leyes o cambios en los gobiernos extranjeros afecten negativamente a las compañías en las que invierte o los mercados financieros extranjeros.
  • Riesgo cambiario (para los que hacen inversiones internacionales): se refiere a la posibilidad de que las fluctuaciones en las tasas de cambio entre los EE. UU. y monedas extranjeras afecten negativamente el valor de inversión en el exterior al medirla en dólares estadounidenses.

La relación entre riesgo y recompensa

En general, cuanto mayor sea el riesgo que está dispuesto a correr (de cualquier tipo o definición), mayores serán su posibles ganancias, al igual que sus posibles pérdidas. Este principio probablemente nos resulta familiar y tiene sentido para la mayoría de nosotros. Es simplemente una realidad: ninguna persona sensata haría una inversión de mayor riesgo, en lugar de una de menor riesgo, sin la expectativa de recibir una ganancia mayor. Esa es la compensación. Su objetivo es maximizar el rendimiento sin tomar un nivel o tipo de riesgo inapropiado.

Comprender su propia tolerancia de riesgo

El concepto de tolerancia de riesgo tiene dos partes. Primero, se refiere a su deseo personal de asumir riesgo y su nivel de confort con hacerlo. Esto asume que el riesgo es relativo a su propia personalidad y cuán cómodo se siente arriesgándose. Si por la noche no puede dormir porque está preocupado por sus inversiones, puede que haya asumido un riesgo demasiado grande. Segundo, su tolerancia de riesgo se ve afectada por su capacidad financiera de lidiar con la posibilidad de pérdida, que está influenciada por su edad, etapa de la vida, cuán rápido necesitará el dinero, sus objetivos de inversión y sus metas financieras. Si está invirtiendo para jubilarse y tiene 35 años de edad, puede que sea capaz de soportar un mayor riesgo que alguien a quien le faltan 10 años para retirarse porque tiene más tiempo antes de necesitar el dinero. Con 30 años para ahorrar, sus inversiones tienen más tiempo para superar las fluctuaciones a corto plazo con la esperanza de un mayor rendimiento a largo plazo.

Reducir el riesgo a través de diversificación

No ponga todos sus huevos en la misma canasta. Podría ayudar a contrarrestar el riesgo de cualquier inversión si reparte su dinero entre distintas clases de activos. Las estrategias de diversificación aprovechan el hecho de que las fuerzas en los mercados normalmente no influencian a todos los tipos o clases de activos de inversión al mismo tiempo o de la misma manera (aunque muchas veces existen excepciones a corto plazo). Las variaciones en el rendimiento general de su portafolio podrían ser moderadas si diversifica sus inversiones entre activos que no están muy correlacionados, es decir activos cuyos valores pueden comportarse de manera muy diferente entre sí. En una economía aletargada, por ejemplo, los precios de las acciones pueden bajar o tener valores estables, pero si las tasas de interés bajan al mismo tiempo, el precio de los bonos es probable que suba. La diversificación no puede garantizar una ganancia ni ningún tipo de seguridad contra una posible pérdida, pero puede ayudarle a gestionar el nivel y tipos de riesgo que enfrenta.

Además de diversificar entre clases de activos, puede diversificar dentro de una clase de activo. Por ejemplo, las acciones de empresas grandes bien establecidas pueden comportarse un tanto diferente que las acciones de pequeñas empresas que están creciendo rápidamente pero que también pueden ser más volátiles. Un inversor de bonos puede diversificar entre valores del Tesoro, valores corporativos más riesgosos y bonos municipales, para nombrar algunos. Diversificar dentro de una clase de activo ayuda a reducir el impacto en su portafolio de cualquier tipo de acción, bono o fondo mutuo en particular.

Evaluar los riesgos: dónde buscar información sobre inversiones

Debe informarse bien sobre un producto de inversión antes de tomar una decisión. Hay numerosas fuentes de información. Además de la información disponible de la compañía que ofrece la inversión -por ejemplo, el folleto de un fondo mutuo- puede buscar información en publicaciones y sitios web financieros y comerciales externos y en informes financieros anuales y periódicos. La Comisión del Mercado de Valores (SEC, por sus siglas en inglés) también puede suministrar información.

En publicaciones y sitios web financieros y comerciales externos puede encontrar puntajes crediticios, artículos de noticias e información financiera sobre una compañía. En cuanto a fondos mutuos, ciertas fuentes externas ofrecen información como calificaciones, análisis financieros y desempeño comparativo en relación con los pares.

Nota: antes de invertir en un fondo mutuo, analice detenidamente sus objetivos de inversión, riesgos, cargos y gastos. Esta información se encuentra en el folleto del fondo; léala y analícela bien antes de invertir.